The world will always welcome lovers


Hagan de su luna de miel una travesía para los sentidos. ¿El truco? Comida increíble, paseos panorámicos y todas las posibles complacencias.


El secreto de la luna de miel perfecta está en la elección de un lugar que les permita escapar de todo y les garantice actividades perfectas para los dos.


Llenen el viaje de pequeños detalles que crearán recuerdos imborrables. Un destino íntimo, un tanto apartado de la hiperactividad citadina, es muy recomendable, sobre todo si tienen un paisaje de postal —un bosque frío entre montañas o una playa virgen— y la posibilidad de explorar la naturaleza en tándem —navegar, esquiar o simplemente caminar por la costa al atardecer—. Hagan una cita en el mejor spa de la zona y regálense un masaje en pareja. Para cerrar el día, reserven una mesa en un restaurante tailandés o en un italiano, sin duda dos de las gastronomías más pasionales y deliciosas del planeta.