Acapulco Diamante: mejor imposible


 

Que un destino que ya ha alcanzado la perfección se supere, suena de antemano imposible. En Acapulco Diamante, ésa es justamente la realidad: está mejor que nunca.


Acapulco Diamante es la zona más íntima, exclusiva y codiciada de este destino de playa clásico y lujoso por definición. Con sus largas costas sobre un mar muy azul —la mejor versión del Pacífico— y sus atardeceres dorados, es una alternativa favorita de los lunamieleros, que buscan la intimidad de un refugio consentidor y relajado. Aquí encontrará spas de primer nivel en los cuales se puede acceder a tratamientos para parejas y decenas de restaurantes ideales para una cena especial.

 

Tabachín, sin duda, es uno de los mejores de todo el destino, con una buena carta de vinos y una elegante propuesta mediterránea con influencias regionales y asiáticas. Zibu, el local del chef Eduardo Wichtendahl Palazuelos, ofrece una llamativa fusión de comida tailandesa y mexicana protagonizada por mariscos frescos que maridan muy bien con la privilegiada vista de la terraza.

 

Hay millones de formas de experimentar sus magníficas playas de postal sobre el Pacífico mexicano. Pero para vivirlo con todo el lujo que merece, sólo hay una respuesta correcta: hospedarse en alguno de los Desarrollos de Fairmont Hotels & Resorts. Dos resorts majestuosos, con una ubicación inmejorable, cerca de todas las actividades de playa, vida nocturna, paseos, shopping y gastronomía que este destino ofrece.


Los entusiastas del golf también tienen aquí su destino ideal. Campos como Turtle Dunes, de 18 hoyos, ofrecen interesantes desafíos incluso a los golfistas más experimentados entre palmeras, estanques y dunas de arena (aunque para divertirse no es necesario ser profesional). La experiencia se potencia con el clima siempre delicioso de Acapulco.

 

Una actividad imprescindible en la zona es el shopping. La Isla, el gran centro comercial al aire libre, conjunta boutiques de marcas de lujo de todo el mundo y muchas opciones de bares y restaurantes.


La noche de Acapulco Diamante es un mundo aparte: enormes discos como Mandara o Palladium abren sus puertas al caer la noche y no las cierran sino hasta que todos hayan tenido la mejor fiesta de su vida.

 

Confirme en Desarrollos Afiliados mencionados >>