Acuérdate de Acapulco


 

Con un encanto clásico intacto y siempre algo nuevo por descubrir, el puerto mexicano más seductor es el destino consentido de toda la vida.


Clásico de clásicos en los destinos de playa de todo el mundo, Acapulco es, y seguirá siendo, el preferido de los viajeros mexicanos y extranjeros que, a la menor provocación, vuelven por más. Es un lugar adictivo, porque en cada visita se descubre algo nuevo y sorprendente. Aquí se viene por las playas que superan la perfección y una vida nocturna con pulso propio. La infraestructura denota experiencia, y las actividades son tantas que es imposible salir insatisfecho.

 

El glamour que fascinó a las estrellas hollywoodenses desde los años cuarenta aún se siente en la zona más tradicional del puerto. En Caletilla se puede hacer un imprescindible paseo en bote con fondo de cristal, que permite ver el suelo marino, una actividad para toda la familia. Hay que aprovechar para bucear o hacer snorkel. El emblemático espectáculo de los clavadistas de La Quebrada también pertenece a esta zona: verlos desde alguno de los restaurantes aledaños es hacer un nostálgico viaje al pasado.

 

Acapulco Diamante es ideal para las parejas que buscan intimidad y —por sus increíbles campos de golf y canchas de tenis— para los deportistas que gustan de lo exclusivo. Aquí hay buenos centros comerciales con las mejores marcas del mundo y es donde la escena gastronómica muestra su mejor versión: a los más frescos mariscos del puerto se agregan innumerables opciones de comida nacional e internacional capaces de cumplir cualquier deseo. Acapulco cobra una vida hiperactiva con cada puesta de sol, y los sitios para salir de fiesta son cada vez mejores.