Escapada romántica a Isla de Margarita


 

Para quien planee su primera, segunda o décima luna de miel, la opción es un viejo clásico que nunca fallará: una isla paradisiaca en el Caribe.

Una isla seductora, largas playas sobre el Mar Caribe, naturaleza vigorosa y cientos de indulgencias son los componentes de una ecuación que da un resultado obvio: luna de miel. Isla de Margarita, el refugio insular venezolano, ofrece el equilibrio perfecto entre la privacidad y la diversión necesarias para conectar con la pareja.


Aunque las playas y parajes naturales son la atracción central de este destino, hay que ir con ganas de explorar también los monumentos históricos y pequeños pueblos coloniales. Se puede planear una escapada de golf, si es un gusto compartido, y visitar Porlamar para aprovechar las opciones de shopping antes de detenerse en algún restaurante típico como La Casa de Esther, un local de comida tradicional venezolana que da cabida a la creatividad con resultados deliciosos.


La excursión ideal para un paseo tranquilo es a Isla de Coche, adonde se llega en un breve trayecto en lancha. El mar tranquilo —casi una piscina— crea el escenario para caminar sin prisas, relajarse o hacer un picnic sobre la arena. Y si dan ganas de algo diferente y el viento favorece, es posible aventurarse a una emocionante sesión de windsurf.


Pero si lo que se busca es romper todos los parámetros y sorprender a la pareja, una avioneta o helicóptero puede llevarlos a sobrevolar el Salto Ángel —el salto de agua más alto del mundo—, en la Venezuela continental. Hay que planearlo con antelación, pues no es una excursión breve, pero vale muchísimo la pena, en especial durante la temporada de lluvias.