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Francia




Tan diversa como es hermosa, Francia promete mucho y da siempre. Es un país para todos los gustos – después de todo, los franceses son conocidos por su innata alegría de vivir y su savoir faire.

Los apasionados de la gastronomía encontrarán aquí el lugar perfecto, los amantes de la naturaleza hallarán un destino ideal para cualquier momento del año, quienes prefieran sol y playa tendrán múltiples opciones entre las que elegir, los excursionistas y entusiastas del aire libre encontrarán cerca los Alpes y los Pirineos, y quienes busquen disfrutar de la relajación rural contarán con, entre otros tantos lugares, Provenza, Languedoc-Rosellón y Dordoña. ¿Y para las parejas? Este lugar es la cuna del amor.

En la larga y magnífica costa de Francia encontrará Charente y Vendée, que reúnen más de 160 kilómetros de playas de arena resguardadas entre pinares. En el interior encontrará extensos viñedos, estupendos restaurantes y los famosos parques temáticos de Puy du Fou y Futuroscope. La zona también cuenta con numerosos pueblos que conservan el encanto de lo antiguo, con calles estrechas y sinuosas repletas de edificios inusuales. Un ejemplo de ello es Cognac, lugar que da nombre a uno de los brandies más conocidos del mundo y donde podrá observar el proceso de destilación.

En el sur, Languedoc-Rosellón bordea el Mar Mediterráneo y los Pirineos. La zona cuenta con espectaculares playas, las reservas naturales de Camarga y Cevennes, y goza de impresionantes vistas de montañas entrelazadas por ríos y lagos, así como pueblos coronados por castillos que albergan fuentes termales y balnearios. Sin embargo, también es una región cargada de prehistoria, en la que podrá ver huesos y huevos de dinosaurios e incluso restos humanos prehistóricos.

Dordoña cuenta con más de 1.500 castillos, incluido el Château des Milandes en Castelnaud-la-Chapelle, donde en su día residió la artista Josephine Baker. Aún más espectaculares pueden resultar los castillos Château Monbazillac, Château Lanquais y Château Bannes.

En el antiguo pueblo de Bergerac, situado junto al río de Dordoña, podrá disfrutar de las preciosas e intricadas calles medievales que conducen a originales plazas con cafés al aire libre. Bergerac es una zona importante para el vino, y el hermoso claustro del siglo XII, que alberga la Maison de Vins de Bergerac, ofrece una magnífica exhibición de vinos.

Una de las regiones más llamativas de Francia, Provenza, deleita a todos sus visitantes con su serenidad y numerosos puntos de interés. Aquí, las aldeas medievales se agrupan entre campos de lavanda, y los prados se extienden junto a las faldas de las imponentes montañas.

Una vez más, la historia ha desempeñado un papel fundamental en el paisaje. Aviñón es una ciudad medieval maravillosamente conservada, que yace junto al río Ródano y sigue estando rodeada por sus muros fortificados originales.

El antiguo pueblo L’Isle-sur-la-Sorgue también es una buena opción para pasar el día. La “Venecia de Provenza” es un conjunto de canales y torrentes salpicados por enormes plataneros, molinos de agua, tiendas antiguas y mercados.
 

Consejos de expertos:

Conquiste la duna de arena más alta de Europa, la Duna de Pilat, cerca de Arcachón, a pocos kilómetros de Burdeos. Tiene 108 metros de altura.

Descubra la historia del Palacio de los Papas de Aviñón, que fue residencia Papal entre 1309–1377.

Desde la mayoría de las ciudades se puede acceder fácilmente a París en tren. Durante su estancia, siéntese a comer en una mesa comunal, ¡es toda una experiencia social!